Varices en la vulva

Las varices vulvares aparecen en el 10% de las mujeres embarazadas, generalmente durante en mes 5 de un segundo embarazo.

Anatómicamente, las venas vulvares han de comunicar las ramas y anastomosis entre la pared de la pelvis y las venas de los órganos internos, entre el sistema venoso ilíaco interno y externo, y con la circulación de la cara medial del muslo a través de las venas perineales.

Las varices vulvares no son cauda de un aumento del volumen circulatorio durante el embarazo, sino por el aumento de los niveles de estrógeno y progesterona. Las venas vulvares son el blanco de estas hormonas.

Varices en la Vulva

Varices vulvares

Las mujeres rara vez mencionan las venas vulvares y no están adecuadamente tratadas en el examen físico de la embarazado en posición de pie durante el sexto mes del embarazo y en el primer mes del post parto. La mayoría de los casos son asintomáticos. El dolor, prurito, dispareunia, y el malestar son posibles durante el embarazo. La trombosis y hemorragia raramente se producen. El tratamiento es sintomático durante el embarazo y curativo durante el período post-parto.

Muy a menudo, las varices vulvares desaparecen un mes después del parto. Pequeñas residuales, varices asintomáticas se vuelven a ver al cabo de un año. Las varices grandes o sintomáticas se tratan con una terapia curativa. La escleroterapia es el método preferido debido a que es muy eficaz en varices con delgadas paredes.

Causas de las varices vulvares

Las venas varicosas de la vulva (también conocidas como “varices vulvares”) crecen en los labios externos de la vagina. Son causa de la acumulación de sangre en las venas. Esto hace que se hinchen en protuberancias de color púrpura/azul, similares a las que se pueden desarrollar en las piernas. La hormona progesterona del embarazo debilita las paredes de las venas y crece el mayor suministro de sangre a la zona que las acaba hinchando. Además, la presión del bebé en desarrollo puede impedir que la sangre se mueva lejos de la zona, por lo tanto, se produce un efecto de agrupamiento.

Además de no resultar agradables a la vista, las varices vulvares pueden hacerte sentir incómoda y provocar dolor en la vulva. Esto se debe a que las venas tienen dificultades para bombear los productos de desecho y el dióxido de carbono fuera de los tejidos vulvares, causando una acumulación de toxinas. Las varices vulvares no causan ningún problema en el desarrollo y proceso del nacimiento y deben desaparecer a los pocos días del nacimiento del bebé.

Varices en la Vulva

Tratamiento de las varices en la vulva

No hay tratamiento requerido para las varices vulvares. Una vez que el bebé ha nacido, las varices desapareceran. En algunos casos puede perdurar una vena similar a una cuerda, pero pronto desaparecerá con el tiempo. Para aquellas con varices en las piernas, el tratamiento también se retrasa hasta finalizar el embarazo.